La ruptura de la rutina me vino como aire fresco, como abrir la puerta de una habitación en la que todos están fumando; sin embargo, el humo empieza a acumularse de nuevo, y la puerta ahora se ve tan lejana y pequeña, hace poco pensé: "ya no soy yo, soy aquel en el que me he convertido", ¿quién soy entonces?, me queda pues, voltear hacia atrás y recoger todo lo que me forma, o destruirme para crearme de nuevo, no sé aún como hacerlo, habrá que pensar la manera; mientras tanto la rueda sigue girando y se espera que todos giremos al mismo ritmo, los rezagados, los adelantados, siempre son mal vistos, creo que he sido ambos, rezagado y guía, quizá al mismo tiempo; es por eso probablemente por lo que me cuesta trabajo clasificarme, habré de buscar ayuda, habré de tratar de encajar en el grueso.
Aunque, no estoy seguro si esa será la solución, ¿Qué pasaría si esto respondiera de manera incremental de acuerdo al estímulo que reciba?, es decir, mientras mas tratas de ser "normal", existe por tu parte también una fuerza compensatoria equivalente, pero contraria.
Por ahora solo quiero escapar.
No es depresión, es solo tener que conformarme con lo que hay ahora, que considero poco.
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Claro que te invito a visitar mi espacio.
ResponderEliminarAhora que le leo me senti un poco mas tranquila ese mismo sentimiento aveces me devora. Es probable que los crecimientos lleven consigo una destruccion. Saludos y agracias por tu comentario.